Thursday, December 16, 2004

Muerte por chocolate


Dicen que el chocolate es un sustitutivo del sexo.
Pero a mi siempre me ha parecido un complemento perfecto.
Ven a la cocina, ven. De mi mano.
Deja que te sonría mientras te miro.
Y pongo chocolate a calentar. En un cazo.
Con un poco de leche.
Quiero comerte la boca mientras se derrite.
Mientras me derrito.
Y abrirte la camisa de un tirón. Hacerla jirones.
Dejar que tus pechos, blancos, tan blancos, asomen.
Y soplarlos. Y mirarte.
Embadurnar dedos: uno, dos, tres, cuatro
en el chocolate caliente. Bien espeso.
Chúpalos. Pasa la lengua por ellos.
Relamiéndote. Relamiéndome.
Puto reflejo condicionado.
Mojarlos bien. Cubrir tus tetas.
Dulce cobertura de chocolate caliente.
Quema pero no daña.
Hace que tus pezones se endurezcan.
Quiero lamerlo y lamerlos y lamerlos.
Mientras me tiras del pelo.
Morderlos en dulce frenesí.
Muerte por chocolate.